«...me resigno de antemano a que esta labor mía, obra al fin de un autodidacto y de un solitario, resulte en algunos puntos manca é imperfecta, a pesar de todos mis esfuerzos...» Historia de los heterodoxos españoles, Marcelino Menéndez Pelayo (1880-1882).
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sábado, 3 de agosto de 2019

«El coco de los bañistas tinerfeños». La pesca de una maroma en San Andrés en 1933

Rebuscando en las hemerotecas a veces encuentra uno cosas bastante curiosas. En este caso el revuelo social que en el verano de 1933 causó un «pejemalo» en aguas de Santa Cruz y que atañe a nuestro pueblo.


«El coco de los bañistas tinerfeños»

Recorte del periódico Hoy, 1/08/1933.
Todo comenzó a las diez y media de la mañana del 31 de julio de 1933, cuando trabajadores de la Comandancia de Marina avistaron un ejemplar de maroma o mantarraya en el interior del puerto de Santa Cruz. Con el transcurrir de los días se incrementan los avistamientos, causando temor en  los bañistas y alerta en las autoridades debido a su gran tamaño y a que se consideraba que tenían la costumbre de atacar al ser humano.

La prensa de la época se hizo eco de estos hechos, sucediéndose las noticias de avistamientos e intentos de captura durante todo el mes de agosto. La caza de la maroma se convirtió en todo un fenómeno social en aquél año, llegando incluso la Comandancia de Marina y la sociedad del Balneario de Santa Cruz a ofrecer una recompensa por la pesca del animal.

Finalmente, el 24 de agosto fue capturado en la playa del Volantín un gran ejemplar por pescadores de San Andrés, tal y como puede leerse en el siguiente recorte del Diario de Las Palmas:

En la playa de San Andrés en Santa Cruz de Tenerife, ha sido capturada una maroma de gigantescas proporciones que fundadamente se supone sea la que se ha visto rondando en las aguas de aquel puerto. 
El hecho ocurrió en la siguiente forma: Serían las nueve de la mañana, un equipo formado por treinta pescadores del barrio de San Andrés se encontraba pescando en la playa de "El Volatín", que está situada entre San Andrés e Igueste, con el arte de pesca conocido por "chinchorro". Al "calar" éste y arrastrarlo hacia la playa para capturar así el pescado, notaron una enorme resistencia en la red, viendo con el asombro consiguiente que envuelto en la misma traían un pez que se debatía furiosamente, causándoles grandes  averías en el citado artefacto. Resultó ser una maroma. 
Después de grandes esfuerzos consiguieron llevar el pez hasta la playa; donde fué muerto. Al abrirle el vientre encontraron en el mismo una cría, de donde se deduce el "coco" de los bañistas durante la presente temporada, se hallaba en "meses mayores".

Han acudido a la citada playa un enjambre de chicos de aquellos contornos que están sometiendo a la maroma a toda clase de "operaciones quirúrgicas". El ejemplar capturado tiene una superficie de diez metros cuadrados, lo que da idea de las enormes dimensiones del pez. 
El equipo de pescadores de San Andrés está siendo felicitado por la captura de tan peligroso huésped, y se pide a la autoridad de Marina, ya que no el premio para quién la cazase, al menos que se le indemnice por lo menos a los pescadores del "chinchorro" de las roturas y desperfectos causados en sus útiles de pesca, ya que tan excelente servicio acaban de prestar a los bañistas y demás personas que en estos meses se dedican a los deportes náuticos.

Maroma de tamaño similar a la capturada en San Andrés pescada en Las Palmas
de Gran Canaria. Fuente: Fotos antiguas de Tenerife (Facebook).

Sobre los protagonistas del pueblo podemos saber a través de otro recorte de prensa del diario tinerfeño Hoy el nombre del patrón del barco, Juan López Díaz, así como la denominación del propio navío: el Carmen. Este patrón pedía en septiembre a la Comandancia de Marina ser indemnizado por los destrozos en sus aparejos causados por la maroma.

No obstante, resultó que no era sólo uno el ejemplar que se acercó a la costa en esas fechas, ya que en días posteriores serían vistas más maromas en las playas de Santa Cruz, hasta que se deja de tener noticias de ellas entrado el mes de septiembre.


Sobre la playa del Volantín

Playa del Volantín donde fue
pescada la maroma. Foto propia.
Ahondando en el tema me llama la atención el topónimo playa del Volantín o Volatín donde fue pescada la maroma. Aunque hoy en día sólo la conocen con este nombre los vecinos y vecinas mayores de San Andrés, esta resulta ser la denominación original de la popular playa de Las Gaviotas.

Investigando más sobre el origen de este peculiar topónimo, me encuentro con que en el español general un «volatín» es una voltereta, mientras que «volantín» es algo que vuela1. Por su parte, en el español de Tenerife y La Palma se llama «maroma» a las piruetas o volteretas2.

A este respecto, es bastante llamativo el hábito que poseen las antedichas maromas o mantarrayas de saltar fuera del agua, dando volteretas en el aire. 

Maroma en pleno salto. Fuente: SEO.
Parece haber una relación entre el topónimo y la presencia de maromas, aunque no me parece probable que el topónimo surgiera a raíz de esta pesca de 1933. ¿Acaso proviene de ser común avistar desde esta playa las maniobras de las maromas fuera del agua? Cabe recordar por otro lado que es popular en San Andrés que a partir de la punta de Los Órganos es frecuente la presencia de pejemalos, es decir tiburones, rayas y mantas.

Habrá que seguir investigando...



Notas:

1. Fuente: Diccionario de la Real Academia Española.
2. Fuente: Academia Canaria de la Lengua.

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Fuentes consultadas:

  • Ha sido visto un pez maroma en el puerto (1 de agosto de 1933). Hoy: diario republicano de Tenerife, p. 2.
  • Ayer no fue visto en el puerto el pez «maroma» (2 de agosto de 1933). Hoy: diario republicano de Tenerife, p. 3.
  • Una advertencia a los bañistas (2 de agosto de 1933). Gaceta de Tenerife, p. 9.
  • El pez "maroma" fué visto ayer dos veces en el puerto (4 de agosto de 1933). Hoy: diario republicano de Tenerife, p. 3.
  • El pez "maroma" sigue dando juego (6 de agosto de 1933). Hoy: diario republicano de Tenerife, p. 3.
  • El pescador que quiere acabar con la "maroma" (9 de agosto de 1933). Hoy: diario republicano de Tenerife, p. 1.
  • ¡A pescar el pez maroma, que habrá premio! (13 de agosto de 1933). Hoy: diario republicano de Tenerife, p. 1.
  • En la playa del "Volantín" ha sido capturada la maroma (25 de agosto de 1933). Diario de Las Palmas, p. 5.
  • En San Andrés fue pescada ayer, la terrible "maroma" (25 de agosto de 1933). Hoy: diario republicano de Tenerife, p. 1.
  • La "maroma" sigue dando juego (27 de agosto de 1933). Hoy: diario republicano de Tenerife, p. 8.
  • El pez "maroma" no ha desaparecido del puerto (1 de septiembre de 1933). Hoy: diario republicano de Tenerife, p. 3.
  • Sobre la caza de la maroma (22 de septiembre de 1933). Hoy: diario republicano de Tenerife, p. 7.

jueves, 14 de septiembre de 2017

Toponimia en imágenes: El Fraile


El Fraile es el nombre que recibe un peculiar roque situado en la parte alta del Cercado, sobre el valle de Los Arbolitos.

Su nombre proviene del parecido que posee con la imagen de un hombre en pose de estar rezando, existiendo otros roques homónimos por las mismas características en la propia Anaga y en el resto de las islas.

Su figura forma parte del skyline del macizo de Anaga visto desde la costa sur de Santa Cruz.

viernes, 12 de febrero de 2016

El otro San Andrés. Postal 01

En esta primera estampa del otro San Andrés, el que existe más allá de Las Teresitas, podemos ver parte del palmeral en la zona de Caraballo, con la casa de la finca apenas visible y con los imponentes riscos en torno a El Fraile y el monte de Los Descansaderos en lo alto.



domingo, 27 de septiembre de 2015

Toponimia en imágenes: Los Cuchilletes

Comienzo esta serie de entradas dedicadas al rescate toponímico de los valles de San Andrés con una de las formaciones geológicas más destacadas del entorno del pueblo: Los Cuchilletes.1




Ubicados sobre el núcleo de Las Barranqueras en una meseta de la divisoria entre los barrancos del Cercado y de los Charcos de Jagua, se trata de un dique formado por varios pináculos y bloques de piedra que sobresalen en el terreno basáltico de alrededor. Sus vertientes noreste y este son abruptas, hallándose aquí las cabeceras de las barranqueras del Moral, de las Higueras Nuevas y de La Longuera. Su vertiente oeste es sin embargo más suave, descendiendo hasta las llanadas de El Saltadero.

Su punto máximo alcanza una altitud de 373 metros sobre el nivel del mar, y posee una rica y variada vegetación con especies propias de los matorrales de los antiguos bosques termófilos canarios. Destacan las poblaciones de cardenillos Ceropegia dichotoma, jócamas Teucrium heterophyllum y retamas blancas Retama rhodorhizoides, y la presencia de algunos ejemplares de codeso Adenocarpus foliolosus y brezo Erica arborea. Asimismo, sobresale la presencia de un tipo de margarza o margarita endémica del macizo de Anaga que se encuentra en grave peligro de extinción (Bañares y otros, 2011).

En cuanto al aspecto humano del lugar, existen en la banda de Jagua una pequeña cabaña integrada en el risco, así como antiguas cadenas de huertas abandonadas, tajeas y una cantera de bloques de tosca colorada.


Etimología

La palabra cuchillete proviene del canarismo cuchillo usado en algunas islas con el sentido de 'elevación de terreno alargada y afilada', y la incorporación del diminutivo -ete (Morera, 2002).



Notas: 
1. También son llamados Cuchillos o Cuchillo del Saltadero, y en algunas páginas de internet se le suele denominar en femenino: Las Cuchilletas.


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Fuentes consultadas:
  • BAÑARES, Á., G. BLANCA, J. GÜEMES, J.C. MORENO & S. ORTIZ, eds. (2011). Atlas y Libro Rojo de la Flora Vascular Amenazada de España. Madrid: Dirección General de Medio Natural y Política Forestal y Sociedad Española de Biología de la Conservación de Plantas.
  • CONSEJO INSULAR DE AGUAS DE TENERIFE. (2011). Rescate de la toponimia cartográfica de los barrancos de Tenerife. Santa Cruz de Tenerife: Autor.
  • GRAFCAN (2013). «Sistema de Información Territorial», Infraestructura de Datos Espaciales de Canarias [en línea]: http://visor.grafcan.es/visorweb. Gobierno de Canarias. [Consultado: 27 de septiembre de 2015]. 
  • INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL. (2012). Mapa Topográfico Nacional 1:25.000. España: Ministerio de Fomento.
  • MORERA PÉREZ, M. (2002). Diccionario histórico-etimológico del habla canaria. Santa Cruz de Tenerife: Editorial Leoncio Rodríguez. 

sábado, 25 de julio de 2015

San Andrés y la Gesta del 25 de julio

Dedico esta entrada a una nueva efeméride, esta vez, el 218 aniversario de la famosa Gesta del 25 de julio de 1797 en la que el inglés Horacio Nelson fue derrotado por los tinerfeños.

Como se sabe el castillo de San Andrés tuvo un papel muy secundario en el acontecimiento, pues lo más famoso que hizo fue cañonear a los barcos ingleses cuando estos ya se habían rendido y se retiraban de la isla. Su participación principal fue la de resultar como elemento disuasorio para posibles desembarcos en esta zona.1

Sin embargo, en esta entrada voy a destacar algunos hechos que, aunque menores en el conjunto de la Gesta, merecen ser recordados por cuanto atañen a nuestro pueblo.


Acontecimientos previos

Cerro de la Atalaya. En este lugar se colocaba
una bandera para dar avisos a Sta. Cruz.
Foto propia.
Desde 1796 estaba la isla prevenida por haberle declarado el rey Carlos IV la guerra a Gran Bretaña debido a las intromisiones inglesas en el comercio español con América.

En el mes de mayo de 1797 se hace colocar a los vecinos de San Andrés una bandera en lo alto de la Montaña del Valle2 para dar aviso al puerto de Santa Cruz en caso de que el vigía de Anaga, que se hallaba en la Atalaya de Igueste, avistara barcos enemigos.

A principios del mes de julio dos fragatas inglesas se acercan al valle persiguiendo a una embarcación majorera que huía a refugiarse bajo el castillo. Los ingleses abrieron fuego contra la fortaleza, siendo respondidos por esta, pero finalmente los ingleses se hicieron con el barco cargado de pasaje, grano y ganado.


La Gesta

El 22 de julio pasó el mando del castillo a manos de Bartolomé Miranda, capitán grancanario que se hallaba de paso en Tenerife, cediendo la gobernación del fuerte el castellano Salvador Agustín de Vera. El día 24 otro navío inglés se acerca a la costa, ahuyentándolo el castillo a cañonazos.

El 25 de julio se produce el verdadero ataque al puerto de Sta. Cruz, firmándose la rendición de los ingleses ese mismo día. No obstante, las malas comunicaciones entre Sta. Cruz y S. Andrés hicieron que en el valle no se conociera la capitulación, por lo que, al ver aparecer las naves inglesas llevadas cerca de tierra por la calma, el castillo abrió fuego, malogrando la nave comandante y una lancha bombardera. Los ingleses respondieron al fuego bombardeando el castillo y algunas casas. Tal fue la fuerza del ataque que un cañón del castillo reventó, matando al artillero Vicente Talavera e hiriendo al subteniente Salvador Agustín de Vera y a algunos más.



Notas:

1. Conocida es también la actuación de una campesina que, viniendo del valle de San Andrés a vender los frutos del campo a Sta. Cruz, dio la voz de alarma a la guarnición de Paso Alto sobre la presencia de los ingleses en las proximidades.
2. Este lugar aún conserva la denominación de Cerro de la Atalaya o Atalaya de San Andrés, y fue reutilizada por los militares a partir de la II Guerra Mundial.


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Fuentes consultadas:
  • CARDELL CRISTELLYS, J. C.
    • (2004). Los desertores en la gesta del 25 de julio. Santa Cruz de Tenerife: Idea de Turismo y Comunicación.
    • (2007). La Palma, francesa y otros artículos sobre el 25 de Julio. Santa Cruz de Tenerife: Ediciones Idea.
  • CIORANESCU, A. (1978). Historia de Santa Cruz de Tenerife, 4 tomos. Santa Cruz de Tenerife: Confederación Española de Cajas de Ahorro.
  • COLA BENÍTEZ, L; GARCÍA PULIDO, D. & ONTORIA ONQUILLAS, P. (1997). Fuentes documentales del 25 de julio de 1797. Tenerife: Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife y Ministerio de Defensa.
  • GRAFCAN (2013). «Sistema de Información Territorial», Infraestructura de Datos Espaciales de Canarias [en línea]: http://visor.grafcan.es/visorweb. Gobierno de Canarias. [Consultado: 24 de julio de 2015]. 
  • GUIMERÁ RAVINA, A. (1981).  «Dos relaciones sobre el ataque de Nelson a Santa Cruz de Tenerife». Anuario de Estudios Atlánticos, 27, 209-238.
  • HERNÁNDEZ BARROSO, B. s/f. Mi pueblo. San Andrés a través del tiempo. Manuscrito no publicado.  
  • HERNÁNDEZ MORÁN, J. (1982). Reales despachos de oficiales de milicias en Canarias. Madrid: Ediciones Hidalguía.
  • RUMEU DE ARMAS, A.(1991). Canarias y el Atlántico, piraterías y ataques navales. (2ª ed.). Las Palmas de Gran Canaria: Cabildo Insular de Gran Canaria.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Abicore: el traspaso de un topónimo de San Andrés a Taganana (parte primera)

«La tradición ya perdió el nombre de Abicore...». Con esta estrofa comienzan las Folías del Valle del Grupo Folclórico Paiba.1

Sin embargo, a continuación expondré el curioso caso de este topónimo que, aunque su uso desapareció para designar su lugar originario como bien canta Paiba, pervive aún en el vecino pueblo de Taganana. 


El término Abicore

Abicore es un topónimo de origen indudablemente guanche (Rosa, 1956; Pérez, 2007; Reyes, 2012), atestiguado por la documentación contemporánea a la colonización europea de la isla.2

La primera vez que aparece es en un albalá o data de repartimiento otorgada por Alonso Fernández de Lugo a favor del conquistador Lope de Salazar el 17 de mayo de 1499. En ella se le conceden tierras «en el barranco de Abycore», volviendo a ser mencionado como «valle de Abicore» en otras datas (Serra, 1978). La última vez que aparece en la documentación es en 1528 en un expediente de deslinde dado a conocer por el historiador Leopoldo de la Rosa Olivera (1956), donde se lo cita haciendo alusión a su uso antiguo como denominación del valle de San Andrés. 

La forma más usual en las fuentes es Abicore —aparece cuatro de las ocho veces que se registra el término en las datas—, frente a las variantes Abicor, Abycore, Abycor y Bicor, que sólo son mencionadas una vez cada una (Moreno, 1988; Serra, 1978). La aparición de las formas Abicor y Bicor parece indicar que la acentuación primigenia del vocablo es llana [abiCOre] y no aguda como se escucha en la actualidad (Rosa, 1979).


Su significado

«...el valle de San Andrés se llamaba
de Abicore por la abundancia de higueras...»
Hojas de higuera. Foto propia.
En cuanto a su posible traducción, aunque Dominik Wölfel (1965) dice de esta voz que «No disponemos de paralelos realmente parecidos para este topónimo que, como hemos visto, se sigue utilizando», el filólogo Ignacio Reyes (2012) sí encuentra formas similares en las lenguas bereberes o amazigues del Norte de África, traduciéndolo como 'higueral'.

Esta relación del término con las higueras la comparte también el médico e historiador Juan Bethencourt Alfonso (1880/1991), quien afirma categóricamente: «...el valle de San Andrés se llamaba de Abicore por la abundancia de higueras bicariñas...».3

Por su parte, Francisco P. de Luka (2012) lo traduce como 'el (lugar) que (es) el de los enjambres', igualmente comparándolo con voces norteafricanas y basándose en la referencia a la presencia de colmenas en el valle que se registra en las datas: «...en el valle de Abicore, un asiento de colmenas...» (Serra, 1978). 

Para Francisco Osorio Acevedo (2003) el sustantivo original sería Icore, acompañado por el prefijo ab-, siendo Abicore 'junto o al lado de Icore', aunque no aporta significado para el topónimo en si. 


¿Cuál es el barranco de Abicore?4

Si se cotejan los datos de las fuentes documentales con la toponimia moderna se puede deducir su identificación a partir de los siguientes puntos:

El barranco de Abicore, hoy del Cercado.
Foto propia.
1º. En el expediente de deslinde mencionado en el apartado anterior (Rosa, 1956), se indica: «...En el lugar del valle de Sant Andrés, (...) que de antes se solía nombrar el valle de las Higueras y de Abicore e Ibaute...». Según esto, Abicore hace referencia sin margen de duda a uno de los valles que conforman la moderna localidad, opinión que comparte el propio De la Rosa: «...Parece del contexto del documento que a los dos barrancos que surcan el valle y que vienen a unirse casi en su desembocadura llamaban los indígenas Abicore e Ibaute...». 

2º. En las datas aparece «...Un barranco... que ha por nombre el dicho barranco Abicore, que linda por la parte de hacia Santa Cruz con una sierra que se dice Ajagua...» (Moreno, 1992). En este sentido, de los dos valles que conforman San Andrés, El Cercado y Las Huertas, el único que limita con Jagua/Ajagua es el primero. 

3º. El término sobrevive en la actualidad como topónimo de un paso o degollada y un risco inmediato en la cumbre del valle del Cercado, con la variante Abicor (GRAFCAN, 2013) —véase parte segunda de este artículo—.

Por todo ello, se puede afirmar con relativa seguridad la identificación de Abicore con el moderno barranco y valle del Cercado.5


Este artículo continúa y concluye en: Abicore: el traspaso de un topónimo de San Andrés a Taganana (parte segunda)


Notas: 
1. Escucha el tema en el siguiente enlace: Grupo Folclórico Paiba - Folías del Valle.
2. Como voces relacionadas en la toponimia isleña encontramos: Icor, barranco, hoya y caserío en Arico, y barranquillo de Icor, en Adeje (GRAFCAN, 2013).
3. Hay que recordar que el valle de San Andrés también se llamó durante los primeros tiempos «de las Higueras», quedando atestiguada la presencia de estos árboles frutales desde tiempos anteriores a la conquista (Castro, Gil, González, Perera y Morales, 2006).
4. Se incluyen aquí datos extraídos de mi trabajo inédito Mi pueblo. San Andrés a través del tiempo.
5. Esta hipótesis es compartida por Leopoldo de la Rosa (1963-1964) y Buenaventura Pérez (2007). Por su parte, Juan Carlos Marrero (1998) propone la identificación del valle de Abicore con la zona medio-baja del valle del Cercado, siendo para él el tramo superior —desde la zona de La Bicariña hasta El Cresal— el barranco y valle de Ibaute. Alejandro Cioranescu (1998) dice a este respecto: «...el barranco de Abicore, que ahora no sabemos identificar correctamente...».


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Fuentes consultadas:
  • BETHENCOURT ALFONSO, J. (1880/1991). Historia del pueblo guanche. Tomo I. Su origen, caracteres etnológicos, históricos y lingüísticos. La Laguna: Francisco Lemus editor. 
  • CASTRO, N., GIL, J., GONZÁLEZ, A. J., PERERA, J. y MORALES, J. (2006). «Las higueras canarias y su diversidad: Bases orales y documentales para su estudio» [versión electrónica]. Rincones del Atlántico, 3, 250-257.
  • CIORANESCU, A. (1998). Historia de Santa Cruz de Tenerife. Tomo I 1494-1803 (2ª ed.). Arafo: Litografía A. Romero, S. A.
  • GRAFCAN (2013). «Sistema de Información Territorial», Infraestructura de Datos Espaciales de Canarias [en línea]: http://visor.grafcan.es/visorweb. Gobierno de Canarias. [Consultado: 15 de noviembre de 2014].
  • GRUPO FOLKLÓRICO PAIVA. (1983). Gente de Anaga [CD]. La Victoria de Acentejo: Grabaciones Acentejo.
  • HERNÁNDEZ BARROSO, B. (s/f.). Mi pueblo. San Andrés a través del tiempo. Manuscrito no publicado.
  • HERNÁNDEZ MARRERO, J. C. (1998). La Comarca de Anaga entre la Prehistoria y la Conquista: Transformaciones en el territorio. Tesis de Licenciatura, Universidad de La Laguna, España (inédita).
  • INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL. (2012). Mapa Topográfico Nacional 1:25.000. España: Ministerio de Fomento.
  • MORENO FUENTES, F.
    • (1988). Las Datas de Tenerife (Libro V de datas originales). Santa Cruz de Tenerife: Litografía A. Romero, S. A.
    • (1992). Las Datas de Tenerife (Libro primero de datas por testimonio). Santa Cruz de Tenerife: Litografía A. Romero, S. A.
  • OSORIO ACEVEDO, F. (2003). Gran diccionario guanche. El diccionario de la lengua de los aborígenes canarios. Vizcaya: G. Z. Printek, S. L.
  • P. DE LUKA, F. (2012, Septiembre). «El topónimo genérico Erques y otras voces relativas al pastoralismo canario». El Guanche. La voz de Canarias libre [en línea]: http://elguanche.info/erques.htm [Consultado el 15 de noviembre de 2014].
  • PÉREZ PÉREZ, B. (2007). La toponimia guanche (Tenerife). Nueva aportación a la lingüística aborigen de las islas Canarias. Santa Cruz de Tenerife: Ediciones Idea.
  • REYES GARCÍA, I. s/f. [2012]. Ínsuloamaziq. Diccionario histórico-etimológico del amaziq insular (Canarias) [en línea]: http://insuloamaziq.blogspot.com.es. Fondo de Cultura Ínsuloamaziq. [Consultado: 15 de noviembre de 2014].
  • ROSA OLIVERA, L. de la. 
    • (1956). «Notas sobre los reyes de Tenerife y sus familias». Revista de historia, 115-116, 002-017.
    • (1963-1964). «El Valle de Salazar». Anuario del Instituto de Estudios Canarios, IX, 11-17.
    • (1979). «El Rey Don Diego de Adeje y su familia». Anuario de Estudios Atlánticos, 25, 175-217.
  • SERRA RÁFOLS, E. (1978). Las Datas de Tenerife (Libros I al IV de datas originales). Madrid: Selecciones Gráficas. 
  • WÖLFEL, J. D. (1965). Monumenta Linguae Canariae. Die Kanarischen Sprachdenkmäler. Eine Studie Zur Vor- und Frühgeschichte Weißafrikas [Monumenta Linguae Canariae. Los monumentos del habla canaria. Un estudio sobre la prehistoria y la historia del África Blanca]. Graz, Austria: Akademische Druck.