«...me resigno de antemano a que esta labor mía, obra al fin de un autodidacto y de un solitario, resulte en algunos puntos manca é imperfecta, a pesar de todos mis esfuerzos...» Historia de los heterodoxos españoles, Marcelino Menéndez Pelayo (1880-1882).
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viernes, 14 de abril de 2017

La plaza de la Iglesia y la Segunda República Española

Plaza de la Iglesia a principios del siglo xx.
Foto compartida por Rafael Llanos Penedo en el grupo
de Facebook Fotos antiguas de Tenerife.

Hoy se conmemora el día de la proclamación en España de la Segunda República, pero ¿qué tiene que ver este gobierno con la plaza de nuestro pueblo? Pues el que durante este período histórico este enclave lagartero pasó a denominarse plaza de la República.

Por lo menos así aparece nombrada en un artículo de prensa del 24 de noviembre de 1932 en que se describe el programa de las fiestas de san Andrés de ese año. En él se puede leer:

Al llegar a la plaza de la República tendrá lugar el sorprendente espectáculo de "la entrada", durante la cual quedará convertida la montaña del valle en un inmenso volcán, a la vez que el cielo quedará cubierto de cohetes. 
A las nueve, gran verbena en la referida plaza de la República, que lucirá un artístico adorno y alumbrado a la veneciana...

Este apelativo lo tuvo entre 1931 y 1936, no en vano la candidatura republicano-socialista obtuvo la victoria en el pueblo con 391 votos de los 635 durante las elecciones del 12 de abril de 1931 que posibilitaron la constitución de la República.


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Fuentes consultadas:
  • Fiestas en San Andrés (1932, noviembre 24). Hoy. Diario republicano de Tenerife, p. 2.
  • Triunfo de las izquierdas (1931, abril 13). El Progreso, pp. 1-2.

domingo, 1 de noviembre de 2015

Los cementerios de San Andrés (parte segunda)

¿Un cementerio en la calle de la Cruz?

La tradición asegura que bajo la actual calle de Celia Rodríguez Gómez existió un cementerio, hecho que queda relacionado con la presencia de una gran cruz de madera en el lugar desde principios del siglo xx. Sin embargo, no he encontrado documentación referente a este cementerio fuera de la tradición oral, pues la única mención aparece en el artículo San Andrés y su héroe Vicente Talavera  de Juan Carlos Cardell (2007) que creo se apoya en la misma tradición.

La Cruz, década de 1950. Foto cedida
por Carlos García.
Situar cronológicamente este cementerio resulta complicado, pero personalmente barajo la siguiente hipótesis:

Este camposanto pudo ser el primero en ser creado tras la fundación parroquial en 1747 (Viera, 1772-3/1950), y puede ser que estuviera ligado al brote de alguna epidemia en la localidad, como lo estuvieron los cementerios creados en el siglo xviii y como hemos visto más tarde pasaría también en San Andrés.1 ¿Por qué? Parece poco probable que en una comunidad pobre como lo era nuestro pueblo por aquellas fechas se dedicaran recursos a construir un cementerio antes de las obligaciones reales de 1787, cuando ni siquiera Santa Cruz contaba con uno propio (Cioranescu, 1978). Sólo la desastrosa implicación de una epidemia pudiera justificar el esfuerzo de crear un lugar de enterramiento.

Otro punto a favor de esta hipótesis es el lugar elegido para abrir las tumbas. Hay que tener en cuenta que aún a finales del siglo xviii las viviendas del pueblo se apiñaban en torno a la iglesia, no llegando más allá del principio de la calle del Sacramento en dirección al barranco (Pulido, 1979). Así las cosas, y teniendo en consideración que los primeros cementerios civiles creados a lo largo del xviii se construían anejos a los templos, ¿por qué se enterró en un punto alejado teniendo la iglesia solares libres junto a ella? ¿Quizás por el temor a la propagación de alguna enfermedad?

De lo que no cabe duda es de la relación entre la calle de la Cruz, o su transversal, y su uso como lugar de enterramiento en algún momento de nuestra historia.

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Fuentes consultadas:
  • ARNAY DE LA ROSA, M. & PÉREZ ÁLVAREZ, A. R. (2002). «Estudio de un espacio sepulcral del siglo XVIII en la iglesia de La Concepción de Santa Cruz de Tenerife» Tabona: Revista de prehistoria y de arqueología, 11, 131-168.
  • CARDELL CRISTELLYS, J. C. (2007). La Palma, francesa y otros artículos sobre el 25 de Julio. Ediciones Idea.
  • CASTRO BRUNETTO, C. J. (1992). «La parroquia de Santa Cruz en el siglo XVI: arte e iconografía». Revista de Historia Canaria, 176, 063-076.
  • CIORANESCU, A. (1978). Historia de Santa Cruz de Tenerife, 4 tomos. Santa Cruz de Tenerife: Confederación Española de Cajas de Ahorro.
  • PULIDO MAÑES, T. (1979). El barrio de San Andrés, en Santa Cruz de Tenerife. La Laguna: Selecciones Gráficas.
  • SANTONJA, J. L. (1988-9). «La construcción de cementerios extramuros: un aspecto de la lucha contra la mortalidad en el Antiguo Régimen». Revista de Historia Moderna, 17, 33-44.
  • VIERA Y CLAVIJO, J. (1772-3/1950). Noticias de la historia general de las islas Canarias (edición definitiva). Santa Cruz de Tenerife: Goya Ediciones.

viernes, 23 de octubre de 2015

Los cementerios de San Andrés (parte primera)

En breve se celebrará el día de Finados o Fieles Difuntos, fecha en la que los vecinos y vecinas del pueblo aún visitamos el viejo cementerio de la playa, limpiando y embelleciendo las tumbas de nuestros familiares.

Con motivo de esta fecha sigue a continuación un artículo sobre los diferentes lugares de enterramiento que ha tenido nuestro pueblo a lo largo de su historia.1


Cementerio de la playa, entre la Montaña de San Roque
y Las Teresitas. Foto propia.


Primeros enterramientos

Como desde su origen San Andrés había dependido en lo eclesiástico de las parroquias de la Concepción de La Laguna primero y de la de Santa Cruz después —a partir de 1539 (Castro, 1992)—, y dada la costumbre antigua de sepultar en el interior de las iglesias, parece probable que la mayoría de los fallecidos en el valle fueran enterrados en estas parroquias. Sin embargo, tampoco es descartable la hipótesis de que se llevaran a cabo algunos entierros en la propia ermita de san Andrés apóstol, construida en la década de 1510, dado la dificultad en las comunicaciones del valle con el resto de la isla.

En 1747 el obispo de Canarias eleva la ermita a la categoría de parroquia (Viera, 1772-3/1950), siendo a partir de este momento cuando se pueden consumar los enterramientos en el propio valle, donde parece que se continuó con la práctica de enterrar en el interior de las iglesias.2 Sin embargo, en 1787 el rey Carlos III dispone que en los lugares se comiencen a construir cementerios para dejar de enterrar en el interior de los templos dada la insalubridad de tal práctica (Santonja, 1988-9).


El cementerio viejo

El tanatorio se levanta en el solar que
ocupara el
cementerio viejo.
Foto propia.
Las primeras referencias a la construcción de un cementerio en el pueblo datan de 1814, cuando, según Cioranescu (1978), «el ayuntamiento de Santa Cruz pide a la Diputación que autorice al cuerpo municipal de San Andrés a que aplique a la fábrica de su cementerio los intereses del medio diezmo impuesto en toda la isla en 1808». No obstante, es en 1828 cuando finalmente se construye (Madoz, 1849), localizándose en un solar en la trasera de la iglesia donde actualmente se levanta el tanatorio.

El cementerio viejo perduraría hasta finales del siglo xix, cuando las terribles circunstacias obligan a su cierre, como explico en el siguiente apartado. No obstante, su recuerdo sigue vivo entre los vecinos y vecinas de San Andrés.3


El cementerio de la playa4

En octubre de 1893 se propaga en Santa Cruz la epidemia de cólera morbo afectando especialmente a nuestro pueblo, donde fallecen hasta cuarenta vecinos (Quintana, 1992). A causa del gran número de fallecidos se sobrepasa la capacidad del cementerio (Crónica, 1896). Además, debido a la naturaleza infecciosa de la enfermedad urge la necesidad de habilitar un nuevo recinto más apartado del vecindario. Se ocupan entonces unos terrenos próximos al barranco entre la montaña de San Roque y la playa de Traslarena, creándose el nuevo y último cementerio de San Andrés hasta la fecha.

El último cementerio fue cerrado en 1964
en vísperas de la transformación de la playa.
Foto propia.
A pesar del carácter provisional de este camposanto —el ayuntamiento de Santa Cruz proyectaba construir uno nuevo hacia 1900 (Cioranescu, 1978)—, y después de no pocas dificultades, finalmente se consolidó como definitivo cuando las Administraciones procedieron a realizar una serie de reformas y a construir los muros de cerramiento en 1911 (Sección de noticias, 1911). En 1930 se le añade una pequeña habitación para autopsias, también utilizada como capilla.

Los enterramientos perdurarían hasta el año 1964 cuando, debido a los intereses de creación de una gran zona turística,5 se clausura y los vecinos difuntos son llevados al cementerio municipal de Santa Lastenia.


Notas:
1. También en este mes de octubre se cumplen 122 años de la epidemia de cólera morbo que afectó especialmente a nuestro pueblo.
2. Según informaciones orales cuando se reformó el templo en los años setenta se encontraron restos humanos bajo el suelo de la capilla mayor.
3. Aún hoy se denomina popularmente Cuesta del Cementerio a la que existe en la calle del Rosario, aunque ya es más usual referirse a ella como Cuesta de Domingo por el estanco de don Domingo Perdomo (DEP) que hubo en ella.
4. Como curiosidad, imágenes de nuestro cementerio fueron incluidas en el disco Achtung Baby del grupo irlandés U2, quienes estuvieron en Tenerife en febrero de 1991 (Pérez, 2011). 
5. El cementerio ha peligrado en varias ocasiones, pues desde el Ayuntamiento se ha intentado erradicar del paisaje de la playa. En el proyecto del arquitecto Dominique Perrault para Las Teresitas de 2003, se mantenía —en un principio bajo una cúpula de cristal, idea que fue desechada en el proyecto final— a un nivel por debajo del centro comercial y aparcamientos conocido como Mamotreto. Finalmente el Ayuntamiento ha dado protección patrimonial al cementerio, incluyéndolo en el Catálogo de Patrimonio Etnográfico Edificado (Ayuntamiento, 2013).

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Fuentes consultadas:
  • ARNAY DE LA ROSA, M. & PÉREZ ÁLVAREZ, A. R. (2002). «Estudio de un espacio sepulcral del siglo XVIII en la iglesia de La Concepción de Santa Cruz de Tenerife» Tabona: Revista de prehistoria y de arqueología, 11, 131-168.
  • AYUNTAMIENTO DE SANTA CRUZ DE TENERIFE. (2013). Plan General de Ordenación de Santa Cruz de Tenerife. Catálogo de Protección. Fichero del catálogo del patrimonio arquitectónico y urbano. Santa Cruz de Tenerife: Autor.
  • CARDELL CRISTELLYS, J. C. (2007). La Palma, francesa y otros artículos sobre el 25 de Julio. Ediciones Idea.
  • CASTRO BRUNETTO, C. J. (1992). «La parroquia de Santa Cruz en el siglo XVI: arte e iconografía». Revista de Historia Canaria, 176, 063-076.
  • CIORANESCU, A. (1978). Historia de Santa Cruz de Tenerife, 4 tomos. Santa Cruz de Tenerife: Confederación Española de Cajas de Ahorro.
  • Crónica (27 de mayo, 1896). La Opinión.
  • GALLARDO PEÑA, M. (2000). «Los cementerios de Santa Cruz de Tenerife». Tebeto: anuario del Archivo Histórico Insular de Fuerteventura (Islas Canarias), 13, 313-342.
  • MADOZ, P. (1849). Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de ultramar: Canarias. Tomo XV. Madrid: Establecimiento tipográfico de P. Madoz y L. Sagasti. 
  • Las obras de Las Teresitas comenzarán a principios de 2004. (2003, abril 12). El Día.
  • PÉREZ, J. A. (2011, 20 de noviembre). 20 años del ‘Achtung Baby’ y la presencia en Tenerife de U2. Diario de Avisos.
  • PULIDO MAÑES, T. (1979). El barrio de San Andrés, en Santa Cruz de Tenerife. La Laguna: Selecciones Gráficas.
  • QUINTANA NAVARRO, F. (1992). Informes consulares británicos sobre Canarias (1856-1914). Las Palmas de Gran Canaria: Seminario de Estudios Históricos Canarios del Centro Asociado de la UNED. 
  • RODRÍGUEZ, Z. (2011, septiembre 7). El Día.
  • SANTONJA, J. L. (1988-9). «La construcción de cementerios extramuros: un aspecto de la lucha contra la mortalidad en el Antiguo Régimen». Revista de Historia Moderna, 17, 33-44.
  • Sección de Noticias. (1911, octubre 3). La Región, p. 2. 
  • VIERA Y CLAVIJO, J. (1772-3/1950). Noticias de la historia general de las islas Canarias (edición definitiva). Santa Cruz de Tenerife: Goya Ediciones.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Belza: una calle para dos hermanos

Que Santa Cruz, o más específicamente su Ayuntamiento, desprecia su propia historia es de sobras conocido. Su interés no va más allá de la celebración de la Gesta del 25 de julio, y esto se ve reflejado incluso en el callejero del municipio tal y como ha denunciado el cronista Luis Cola Benítez en varios artículos de prensa.1

En lo que respecta a San Andrés, este desinterés se refleja en el curioso caso de la denominación de la calle de Belza.


De Plaza al Mar a Belza

La calle de Belza se extiende desde la plaza de la Iglesia hasta la calle del Dique, siendo una de las primeras calles del pueblo en constituirse allá por el siglo xviii (Pulido, 1979).

La calle se denominó originalmente calle de la Plaza al Mar (Pulido, 1979) hasta que a principios de 1896 un grupo de vecinos del pueblo solicitaron al Ayuntamiento de Santa Cruz el cambio de denominación de varias calles. La petición fue finalmente aprobada por unanimidad del pleno municipal en sesión del 12 de agosto.

A la mayoría de las calles se le pusieron nombres de santos, mientras que unas pocas fueron dedicadas a personas que habían contribuido a mejorar en alguna manera la situación del pueblo. Este fue el caso de la calle de Belza, dedicada a Rafael Belza y Monagas (1837-1930), importante personaje de la vida tinerfeña que fue el iniciador del proyecto de la carretera de Taganana (Gaviño, 2013), obra que posibilitó una increíble mejora en las comunicaciones del pueblo con la capital.2


¿Rafael o Bartolomé?

Pero, ¿por qué las actuales placas indican que se llama calle de Bartolomé Belza si en realidad fue dedicada esta vía pública a Rafael? Volvemos aquí al principio de esta entrada: la falta de detalle histórico del Excmo. Ayuntamiento de Santa Cruz.
C/ de Belza, antigua Plaza al Mar.
 
A continuación expondré mi hipótesis particular sobre este cambio de denominación, pero antes ¿quién fue Bartolomé Belza? Pues nada menos que el hermano menor de nuestro protagonista, y aunque fue también un personaje importante de su época, su principal trabajo fue la fotografía y su campo de actuación se centraba en el valle de La Orotava.3

Opino que el error se pudo deber a que la calle fue originalmente nombrada como Belza, sin más, y eso indicaban las placas primigenias, por lo que cuando fueron cambiadas durante el proceso urbanizador que experimentó San Andrés en las décadas de 1970 y 1980, el Ayuntamiento, no prestando atención a la Historia, le adjudicó la calle al hermano equivocado.

Sin embargo, según algunas fuentes, el cambio se debió en realidad a las presiones de una descendiente de Bartolomé que, con el apoyo de la asociación de vecinos del pueblo, logró que se cambiara la denominación en algún momento entre 1993 y 1995.4


Notas:
2. Rafael Belza fue alto funcionario del Ministerio de Hacienda, director de la Casa de la Moneda, interventor general de la Administración del Estado y presidente del Casino de Tenerife (Guimerá, 1977).
3. Bartolomé Belza y Monagas (1839-1928) fue director del Jardín Botánico de La Orotava, interventor de Registros del Puerto de la Cruz y bibliotecario del Liceo de Taoro (Gaviño, 2013) 
4. Información proporcionada por Quique Melián: «Esa calle tenía el rótulo de Belza hasta que una hija del tal Bartolomé, siendo presidente de la Asociación de Vecinos Manuel el Primo en su primer "mandato", hizo lo imposible para que le pusieran el nombre de su padre. Esto lo sabíamos Benjamin Cova y yo, y se lo comuniqué a la Asociación, pero hicieron caso omiso y la señora salió con la suya...». La fecha del cambio se puede precisar teniendo en cuenta que Manuel Cruz el Primo comenzó a dirigir la AAVV en 1993.


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Fuentes consultadas:
  • Crónica. (1896, 3 de febrero). La Opinión.
  • Edicto. (1896, 29 de agosto). La Opinión.
  • GAVIÑO DE FRANCHY EDITORES (2013). Los Belza y su Gabinete Fotográfico [Mensaje en un blog]. Recuperado de http://lopedeclavijo.blogspot.com.es/2011/09/los-belza-y-su-gabinete-fotografico.html
  • GUIMERÁ PERAZA, M. (1977). «El Pleito de Galdós (1896-1899)». Actas del Primer Congreso Internacional de Estudios Galdosianos, 01, 080-105.
  • PULIDO MAÑES, T. (1979). El barrio de San Andrés, en Santa Cruz de Tenerife. La Laguna: Selecciones Gráficas.
  • San Andrés y El Suculum eligen mañana la junta directiva de la AA.VV. (2002, 31 de agosto). El Día.