«...me resigno de antemano a que esta labor mía, obra al fin de un autodidacto y de un solitario, resulte en algunos puntos manca é imperfecta, a pesar de todos mis esfuerzos...» Historia de los heterodoxos españoles, Marcelino Menéndez Pelayo (1880-1882).
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sábado, 16 de enero de 2016

San Andrés, ¿pueblo?

Hoy se cumplen ciento sesenta y seis años de la firma del acta de agregación del término municipal de Valle de San Andrés al de Santa Cruz de Tenerife (Cioranescu, 1998).1 Más de siglo y medio desde que pasamos oficialmente de ser un pueblo a ser un barrio más de los que conforman la capital insular. Sin embargo, el definirnos como pueblo sigue presente entre los lagarteros y lagarteras.

En esta entrada voy a dar una serie de argumentos que justifican, bajo mi opinión personal, esta arraigada realidad.


El término «pueblo»

Para empezar debemos definir el término pueblo. En general se suele relacionar con que una población tenga un carácter eminentemente rural, dedicados sus habitantes sobre todo a actividades económicas del sector primario, en contraposición a la ciudad como ambiente urbano. Sin embargo, en Tenerife no existe esa diferenciación puesto que prácticamente todos los núcleos de población destacaban por ser rurales hasta bien entrado el siglo xx.2 Por ello va a ser otro el factor que determine el que un núcleo sea o no designado como pueblo.

S. Andrés a principios del s. xx. Hasta la
década de 1960 se conserva el estilo
de vida tradicional.
Foto: FEDAC.
Finalizada la conquista en 1496 comienzan a surgir los primeros núcleos de población, que poco a poco irán constituyéndose en lugares con un término o comarca aparejado, en el que se crean determinados cargos públicos. 

Es este vocablo de lugar, entendido como «población pequeña, menor que villa y mayor que aldea», el que va a preponderar durante todo el Antiguo Régimen en Tenerife para designar a todas las poblaciones que cuenten con alcalde, a excepción de aquellas que habían sido declaradas villas —La Orotava, Adeje y Valle de Santiago— y de La Laguna, llamada ciudad desde antiguo.

En la segunda mitad del siglo xviii se forman los concejos municipales o ayuntamientos en todos los lugares que cuentan con alcalde, siendo la base de la que surgirían los modernos términos municipales a raíz de la proclamación de la Constitución de 1812 (Suárez, 2002). Es a partir de este momento cuando se comienza a sustituir el término lugar por el de pueblo, que pasa a designar a los núcleos de población que poseen ayuntamiento.


San Andrés, pueblo

Dentro de este grupo de lugares con ayuntamiento se encuentran tanto San Andrés como Taganana, que en este tema comparten una historia común. Recordemos que nuestro pueblo tuvo alcalde de lugar desde 1518, y que se constituyó en municipio independiente en 1813. Así, comenzó a arraigarse el término pueblo para definirnos.

La «urbanización» de S. Andrés surge a
raíz de la transformación de Las Teresitas.
Foto propia.
Sin embargo, ¿cómo se explica su supervivencia en la memoria colectiva si perdimos la municipalidad hace más de siglo y medio? Pues sencillamente porque la agregación a Santa Cruz no trajo aparejada una «urbanización» inmediata del pueblo, manteniéndose el estilo de vida tradicional basado en el sector primario —agricultura, pesca y ganadería— hasta bien entrada la década de 1960. Es a partir de este momento cuando comienza el proceso de modernización de la localidad ligado a los intereses de convertirla en un gran centro turístico, y el vuelco hacia el sector terciario de la economía local. 

La inclusión definitiva en el ámbito urbano de la capital se acusa en las décadas siguientes, y ya no es raro escuchar a algunos vecinos y vecinas definir a nuestra localidad como barrio en lugar de como pueblo, produciéndose así la pérdida  de un gran componente de nuestra identidad como comunidad diferenciada dentro de Santa Cruz.


Moción institucional para el cambio de denominación

La importancia de cómo nos definimos fue puesta en valor en 2005 por representantes de las asociaciones de vecinos El Pescador y Los Pedacillos, de San Andrés, y La Voz del Valle y Centro Cultural de Taganana, quienes comenzaron el proceso para que el Ayuntamiento reconociera la realidad histórica de ambas poblaciones. La propuesta fue llevada al Tagoror de Anaga y se redactó incluso un informe por los Servicios Jurídicos del Ayuntamiento que avalaba la propuesta. Finalmente, a principios de 2007 se aplazó la decisión, que en última instancia debía tomar el pleno del Ayuntamiento.

En 2013, la idea es retomada por el grupo municipal del PSOE, siendo aprobada el 30 de octubre por el pleno la Moción Institucional para el cambio de denominación de Barrios, por pueblos de Taganana y San Andrés.3

Esta moción, de llevarse a efecto correctamente, supondría un gran paso en el mantenimiento de uno de los más importantes símbolos de nuestra idiosincrasia.


Notas:
1. Ya en 1848 había pedido el ayuntamiento de San Andrés la agregación por no disponer de recursos económicos con los que sostenerse (Cioranescu, 1998). De hecho, el pueblo venía siendo incluido en una lista de corporaciones morosas desde 1846 (Canarias, 1848).
2. A este respecto hay que indicar que las únicas localidades de Tenerife que poseen el título de Ciudad actualmente son: La Laguna (1510), Santa Cruz (1859), Tacoronte (1911), Icod de los Vinos (1919), Puerto de la Cruz (1956) y Güímar (1961). 
3. Puedes ver la moción institucional en el siguiente enlace: Acta de la sesión ordinaria celebrada por el Excmo. Ayuntamiento pleno del día 30 de octubre de 2013, página 79.


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Fuentes consultadas:
  • BÁEZ HERNÁNDEZ, F. & GONZÁLEZ ZALACAIN, R. J. (2006). «La periferia del poder concejil en Tenerife tras la Conquista». Coloquio de Historia Canario-Americana, XVII, 1.949-1.961.
  • CANARIAS (1848). Artículo de Oficio. Gobierno político de la Provincia. Circular nº 189. Boletín Oficial de la Provincia de Canarias, 30 de agosto de 1848, 104, pp. 417-419.
  • CIORANESCU, A. (1998). Historia de Santa Cruz de Tenerife. Tomo III (2ª ed.). Arafo: Litografía A. Romero, S. A.
  • ESPINOSA, F. A. DE. (1594/1967). Historia de Nuestra Señora de Candelaria. Santa Cruz de Tenerife: Goya Ediciones.
  • FORTEA LÓPEZ, J. I. & CREMADES GRIÑÁN, C. Mª. (eds.) (1993). Política y hacienda en el Antiguo Régimen. Murcia, COMPOBELL S.L.
  • GRUPO FOLCLÓRICO PAIBA. (2013, noviembre 30). San Andrés: un pueblo centenario. La Opinión de Tenerife.
  • Los vecinos pedirán que San Andrés y Taganana sean reconocidos como pueblos. (2005, julio 28). El Día.
  • MÉNDEZ, J. D. (2007, enero 7). Año nuevo, pueblos nuevos. El Día.
  • PULIDO MAÑES, T. (1979). El barrio de San Andrés, en Santa Cruz de Tenerife. La Laguna: Selecciones Gráficas.
  • SUÁREZ GRIMÓN, V. J. (2002). «Parroquia y municipio en Canarias». Almogaren, 30, 207-280. 

jueves, 13 de noviembre de 2014

La iglesia de san Andrés apóstol

Iglesia de san Andrés apóstol.
Foto de Jonay Rodríguez publicada en La Opinión de Tenerife el 28 de junio de 2008.


Ayer 12 de noviembre se cerró la iglesia del pueblo con motivo de iniciarse obras de restauración entre las que se encuentran el arreglo del campanario, la impermeabilización del tejado y el derribo del antiguo cuarto de catequesis, entre la iglesia y la Casa del Cura.1

En relación a este hecho, voy a iniciar las publicaciones en este nuevo blog hablando de uno de los bienes patrimoniales más importantes de San Andrés.


Historia

A principios del siglo xvi la familia Salazar, fundadores del pueblo, construyen una ermita dedicada al apóstol san Andrés en sus propiedades del valle. Esta edificación, como todas las de la época, debió consistir en un simple edificio de piedra seca y techo de paja o cañas (Corbellá, 2000), suficiente en estos primeros momentos para que los nuevos dueños realizaran sus oraciones.

La primera mención de la existencia de la ermita se da en un protocolo notarial con fecha 18 de febrero de 1520, donde el regidor Alonso de las Hijas se obliga a pagar determinadas sumas a varios templos en agradecimiento por volver ileso de una incursión en las costas de África (Lobo, 1979). Sin embargo, el lugar es conocido ya como valle de San Andrés desde por lo menos 1518 (De la Rosa & Serra, 1965), por lo que se supone ya establecido el culto al santo en el lugar y la consecuente existencia de una ermita (Pulido, 1979).

Al parecer la ermita fue ampliada en 1648 (Ayuntamiento, 2009), siendo totalmente reconstruida entre 1662 y 1680 gracias al impulso del párroco de la Concepción de Santa Cruz y a las donaciones de los propios vecinos (Tarquis & Trujillo, 1966).

El punto culminante de la iglesia es su conversión en ayuda de parroquia y curato en febrero de 1747 por parte del obispo de Canarias Juan Francisco Guillén (Viera, 1772/1950).

Obras de restauración. Noviembre de 2014.
Foto propia.
Es esta edificación del siglo xvii la que se conserva actualmente, si bien se amplió con la construcción de dos nuevas habitaciones en la segunda mitad del siglo pasado. La primera, situada en el costado izquierdo de la iglesia, se construyó en 1960 como salón parroquial, pasando luego a ser lugar de ensayo de la banda de música Amigos del Arte de San Andrés, sala de catequesis y almacén. Hacia 1979 se techa el pequeño jardín que comunicaba el baptisterio con el campanario, creándose una nueva habitación que se utilizó como cuarto mortuorio desde los años ochenta hasta la inauguración del actual tanatorio en 2005, pasando desde entonces a ser el despacho parroquial.2

En 2010 se protege el campanario con una malla, descolgándose las campanas por el peligro de desprendimiento de la estructura, siendo la espadaña de la iglesia uno de los elementos de interés arquitectónico del templo (Ayuntamiento, 2009).


El valor histórico de la iglesia de San Andrés

La importancia de este templo, más allá de su valor religioso, radica no sólo en la antigüedad de su fábrica y en algunos de sus bienes, sino en haber sido el núcleo a partir del cual se desarrolló la población. Su erección como parroquia en el siglo xviii también influirá decisivamente en la constitución del pueblo como entidad diferenciada, posibilitando su emancipación civil del cabildo de La Laguna en 1813 para formar el municipio de Valle de San Andrés y, por consiguiente, enraizar aún más la identidad de los habitantes de este pueblo.

Planta de la iglesia.
Elaboración propia
Distribución interior.
Elaboración propia.



















Notas:

1. Noticias: 
2. La creación del cuarto mortuorio se debió a la gestión del párroco Manuel Bethencourt Cabrera, quien lo lleva a cabo para que los vecinos de La Ladera tuvieran un lugar donde velar cómodamente a sus fallecidos, ya que hasta ese momento era costumbre hacerlo en las casas particulares (información de Benita Melián).


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Fuentes consultadas:
  • AYUNTAMIENTO DE SANTA CRUZ DE TENERIFE. (2009). Plan General de Ordenación de Santa Cruz de Tenerife. Catálogo de Protección. Fichero del catálogo del patrimonio arquitectónico y urbano. Santa Cruz de Tenerife: Autor.
  • BANDA DE MÚSICA AMIGOS DEL ARTE DE SAN ANDRÉS (2013). Historia de la banda de música [en línea]: amigosdelartedesanandres.com/php/historia.php [Consultado el 15 de noviembre de 2014].
  • CIORANESCU, A. (1978). Historia de Santa Cruz de Tenerife. Santa Cruz de Tenerife: Confederación Española de Cajas de Ahorro.
  • CORBELLÁ GUADALUPE, D. (2000). «La arquitectura de las ermitas del siglo XVI en el municipio de La Laguna». Coloquio de Historia Canario-Americana, XIII, 2.833-2.846.
  • GUERRA, D. (2014, octubre 19). El segundo naufragio de la campana. La Opinión de Tenerife.
  • L. C. (2014, noviembre 13). La iglesia de San Andrés, cerrada al culto por obras de reforma. El Día.
  • LOBO CABRERA, M. (1979). Protocolos de Alonso Gutiérrez (1520-1521). Madrid: Selecciones Gráficas.
  • PULIDO MAÑES, T. (1979). El barrio de San Andrés, en Santa Cruz de Tenerife. La Laguna: Selecciones Gráficas.
  • ROSA OLIVERA, L. DE LA & SERRA RÁFOLS, E. (1965). Acuerdos del Cabildo de Tenerife vol. III, 1514-1518. Santa Cruz de Tenerife: Goya Artes Gráficas.
  • SUÁREZ GRIMÓN, V. J. (2002). «Parroquia y municipio en Canarias». Almogaren, 30, 207-280.
  • TARQUIS RODRÍGUEZ, P. & TRUJILLO CABRERA, J. (1966). Riqueza artística de los templos de Tenerife: su historia, sus fiestas. Santa Cruz de Tenerife: Imprenta Afra.
  • VIERA Y CLAVIJO, J. DE. (1772/1950). Noticias de la historia general de las islas Canarias. Santa Cruz de Tenerife: Goya Ediciones.