«...me resigno de antemano a que esta labor mía, obra al fin de un autodidacto y de un solitario, resulte en algunos puntos manca é imperfecta, a pesar de todos mis esfuerzos...» Historia de los heterodoxos españoles, Marcelino Menéndez Pelayo (1880-1882).

sábado, 16 de enero de 2016

San Andrés, ¿pueblo?

Hoy se cumplen ciento sesenta y seis años de la firma del acta de agregación del término municipal de Valle de San Andrés al de Santa Cruz de Tenerife (Cioranescu, 1998).1 Más de siglo y medio desde que pasamos oficialmente de ser un pueblo a ser un barrio más de los que conforman la capital insular. Sin embargo, el definirnos como pueblo sigue presente entre los lagarteros y lagarteras.

En esta entrada voy a dar una serie de argumentos que justifican, bajo mi opinión personal, esta arraigada realidad.


El término «pueblo»

Para empezar debemos definir el término pueblo. En general se suele relacionar con que una población tenga un carácter eminentemente rural, dedicados sus habitantes sobre todo a actividades económicas del sector primario, en contraposición a la ciudad como ambiente urbano. Sin embargo, en Tenerife no existe esa diferenciación puesto que prácticamente todos los núcleos de población destacaban por ser rurales hasta bien entrado el siglo xx.2 Por ello va a ser otro el factor que determine el que un núcleo sea o no designado como pueblo.

S. Andrés a principios del s. xx. Hasta la
década de 1960 se conserva el estilo
de vida tradicional.
Foto: FEDAC.
Finalizada la conquista en 1496 comienzan a surgir los primeros núcleos de población, que poco a poco irán constituyéndose en lugares con un término o comarca aparejado, en el que se crean determinados cargos públicos. 

Es este vocablo de lugar, entendido como «población pequeña, menor que villa y mayor que aldea», el que va a preponderar durante todo el Antiguo Régimen en Tenerife para designar a todas las poblaciones que cuenten con alcalde, a excepción de aquellas que habían sido declaradas villas —La Orotava, Adeje y Valle de Santiago— y de La Laguna, llamada ciudad desde antiguo.

En la segunda mitad del siglo xviii se forman los concejos municipales o ayuntamientos en todos los lugares que cuentan con alcalde, siendo la base de la que surgirían los modernos términos municipales a raíz de la proclamación de la Constitución de 1812 (Suárez, 2002). Es a partir de este momento cuando se comienza a sustituir el término lugar por el de pueblo, que pasa a designar a los núcleos de población que poseen ayuntamiento.


San Andrés, pueblo

Dentro de este grupo de lugares con ayuntamiento se encuentran tanto San Andrés como Taganana, que en este tema comparten una historia común. Recordemos que nuestro pueblo tuvo alcalde de lugar desde 1518, y que se constituyó en municipio independiente en 1813. Así, comenzó a arraigarse el término pueblo para definirnos.

La «urbanización» de S. Andrés surge a
raíz de la transformación de Las Teresitas.
Foto propia.
Sin embargo, ¿cómo se explica su supervivencia en la memoria colectiva si perdimos la municipalidad hace más de siglo y medio? Pues sencillamente porque la agregación a Santa Cruz no trajo aparejada una «urbanización» inmediata del pueblo, manteniéndose el estilo de vida tradicional basado en el sector primario —agricultura, pesca y ganadería— hasta bien entrada la década de 1960. Es a partir de este momento cuando comienza el proceso de modernización de la localidad ligado a los intereses de convertirla en un gran centro turístico, y el vuelco hacia el sector terciario de la economía local. 

La inclusión definitiva en el ámbito urbano de la capital se acusa en las décadas siguientes, y ya no es raro escuchar a algunos vecinos y vecinas definir a nuestra localidad como barrio en lugar de como pueblo, produciéndose así la pérdida  de un gran componente de nuestra identidad como comunidad diferenciada dentro de Santa Cruz.


Moción institucional para el cambio de denominación

La importancia de cómo nos definimos fue puesta en valor en 2005 por representantes de las asociaciones de vecinos El Pescador y Los Pedacillos, de San Andrés, y La Voz del Valle y Centro Cultural de Taganana, quienes comenzaron el proceso para que el Ayuntamiento reconociera la realidad histórica de ambas poblaciones. La propuesta fue llevada al Tagoror de Anaga y se redactó incluso un informe por los Servicios Jurídicos del Ayuntamiento que avalaba la propuesta. Finalmente, a principios de 2007 se aplazó la decisión, que en última instancia debía tomar el pleno del Ayuntamiento.

En 2013, la idea es retomada por el grupo municipal del PSOE, siendo aprobada el 30 de octubre por el pleno la Moción Institucional para el cambio de denominación de Barrios, por pueblos de Taganana y San Andrés.3

Esta moción, de llevarse a efecto correctamente, supondría un gran paso en el mantenimiento de uno de los más importantes símbolos de nuestra idiosincrasia.


Notas:
1. Ya en 1848 había pedido el ayuntamiento de San Andrés la agregación por no disponer de recursos económicos con los que sostenerse (Cioranescu, 1998). De hecho, el pueblo venía siendo incluido en una lista de corporaciones morosas desde 1846 (Canarias, 1848).
2. A este respecto hay que indicar que las únicas localidades de Tenerife que poseen el título de Ciudad actualmente son: La Laguna (1510), Santa Cruz (1859), Tacoronte (1911), Icod de los Vinos (1919), Puerto de la Cruz (1956) y Güímar (1961). 
3. Puedes ver la moción institucional en el siguiente enlace: Acta de la sesión ordinaria celebrada por el Excmo. Ayuntamiento pleno del día 30 de octubre de 2013, página 79.


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Fuentes consultadas:
  • BÁEZ HERNÁNDEZ, F. & GONZÁLEZ ZALACAIN, R. J. (2006). «La periferia del poder concejil en Tenerife tras la Conquista». Coloquio de Historia Canario-Americana, XVII, 1.949-1.961.
  • CANARIAS (1848). Artículo de Oficio. Gobierno político de la Provincia. Circular nº 189. Boletín Oficial de la Provincia de Canarias, 30 de agosto de 1848, 104, pp. 417-419.
  • CIORANESCU, A. (1998). Historia de Santa Cruz de Tenerife. Tomo III (2ª ed.). Arafo: Litografía A. Romero, S. A.
  • ESPINOSA, F. A. DE. (1594/1967). Historia de Nuestra Señora de Candelaria. Santa Cruz de Tenerife: Goya Ediciones.
  • FORTEA LÓPEZ, J. I. & CREMADES GRIÑÁN, C. Mª. (eds.) (1993). Política y hacienda en el Antiguo Régimen. Murcia, COMPOBELL S.L.
  • GRUPO FOLCLÓRICO PAIBA. (2013, noviembre 30). San Andrés: un pueblo centenario. La Opinión de Tenerife.
  • Los vecinos pedirán que San Andrés y Taganana sean reconocidos como pueblos. (2005, julio 28). El Día.
  • MÉNDEZ, J. D. (2007, enero 7). Año nuevo, pueblos nuevos. El Día.
  • PULIDO MAÑES, T. (1979). El barrio de San Andrés, en Santa Cruz de Tenerife. La Laguna: Selecciones Gráficas.
  • SUÁREZ GRIMÓN, V. J. (2002). «Parroquia y municipio en Canarias». Almogaren, 30, 207-280. 

jueves, 12 de noviembre de 2015

Las fiestas del pueblo, hace 100 años

Este mes se celebran las fiestas patronales de nuestro pueblo en honor a san Andrés apóstol, en las que también se incluyen las dedicadas a santa Lucía durante la conocida como «Octava de San Andrés».

Como curiosidad, aquí les dejo las notas de prensa aparecidas en los periódicos hace exactamente un siglo que, aunque escuetas, aluden a nuestros festejos.


Fiestas en honor a san Andrés.
Fuente: La Opinión, 19 de noviembre de 1915.

Fiestas de sta. Lucía.
Fuente: Gaceta de Tenerife, 11 de diciembre de 1915.

domingo, 1 de noviembre de 2015

Los cementerios de San Andrés (parte segunda)

¿Un cementerio en la calle de la Cruz?

La tradición asegura que bajo la actual calle de Celia Rodríguez Gómez existió un cementerio, hecho que queda relacionado con la presencia de una gran cruz de madera en el lugar desde principios del siglo xx. Sin embargo, no he encontrado documentación referente a este cementerio fuera de la tradición oral, pues la única mención aparece en el artículo San Andrés y su héroe Vicente Talavera  de Juan Carlos Cardell (2007) que creo se apoya en la misma tradición.

La Cruz, década de 1950. Foto cedida
por Carlos García.
Situar cronológicamente este cementerio resulta complicado, pero personalmente barajo la siguiente hipótesis:

Este camposanto pudo ser el primero en ser creado tras la fundación parroquial en 1747 (Viera, 1772-3/1950), y puede ser que estuviera ligado al brote de alguna epidemia en la localidad, como lo estuvieron los cementerios creados en el siglo xviii y como hemos visto más tarde pasaría también en San Andrés.1 ¿Por qué? Parece poco probable que en una comunidad pobre como lo era nuestro pueblo por aquellas fechas se dedicaran recursos a construir un cementerio antes de las obligaciones reales de 1787, cuando ni siquiera Santa Cruz contaba con uno propio (Cioranescu, 1978). Sólo la desastrosa implicación de una epidemia pudiera justificar el esfuerzo de crear un lugar de enterramiento.

Otro punto a favor de esta hipótesis es el lugar elegido para abrir las tumbas. Hay que tener en cuenta que aún a finales del siglo xviii las viviendas del pueblo se apiñaban en torno a la iglesia, no llegando más allá del principio de la calle del Sacramento en dirección al barranco (Pulido, 1979). Así las cosas, y teniendo en consideración que los primeros cementerios civiles creados a lo largo del xviii se construían anejos a los templos, ¿por qué se enterró en un punto alejado teniendo la iglesia solares libres junto a ella? ¿Quizás por el temor a la propagación de alguna enfermedad?

De lo que no cabe duda es de la relación entre la calle de la Cruz, o su transversal, y su uso como lugar de enterramiento en algún momento de nuestra historia.

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Fuentes consultadas:
  • ARNAY DE LA ROSA, M. & PÉREZ ÁLVAREZ, A. R. (2002). «Estudio de un espacio sepulcral del siglo XVIII en la iglesia de La Concepción de Santa Cruz de Tenerife» Tabona: Revista de prehistoria y de arqueología, 11, 131-168.
  • CARDELL CRISTELLYS, J. C. (2007). La Palma, francesa y otros artículos sobre el 25 de Julio. Ediciones Idea.
  • CASTRO BRUNETTO, C. J. (1992). «La parroquia de Santa Cruz en el siglo XVI: arte e iconografía». Revista de Historia Canaria, 176, 063-076.
  • CIORANESCU, A. (1978). Historia de Santa Cruz de Tenerife, 4 tomos. Santa Cruz de Tenerife: Confederación Española de Cajas de Ahorro.
  • PULIDO MAÑES, T. (1979). El barrio de San Andrés, en Santa Cruz de Tenerife. La Laguna: Selecciones Gráficas.
  • SANTONJA, J. L. (1988-9). «La construcción de cementerios extramuros: un aspecto de la lucha contra la mortalidad en el Antiguo Régimen». Revista de Historia Moderna, 17, 33-44.
  • VIERA Y CLAVIJO, J. (1772-3/1950). Noticias de la historia general de las islas Canarias (edición definitiva). Santa Cruz de Tenerife: Goya Ediciones.

viernes, 23 de octubre de 2015

Los cementerios de San Andrés (parte primera)

En breve se celebrará el día de Finados o Fieles Difuntos, fecha en la que los vecinos y vecinas del pueblo aún visitamos el viejo cementerio de la playa, limpiando y embelleciendo las tumbas de nuestros familiares.

Con motivo de esta fecha sigue a continuación un artículo sobre los diferentes lugares de enterramiento que ha tenido nuestro pueblo a lo largo de su historia.1


Cementerio de la playa, entre la Montaña de San Roque
y Las Teresitas. Foto propia.


Primeros enterramientos

Como desde su origen San Andrés había dependido en lo eclesiástico de las parroquias de la Concepción de La Laguna primero y de la de Santa Cruz después —a partir de 1539 (Castro, 1992)—, y dada la costumbre antigua de sepultar en el interior de las iglesias, parece probable que la mayoría de los fallecidos en el valle fueran enterrados en estas parroquias. Sin embargo, tampoco es descartable la hipótesis de que se llevaran a cabo algunos entierros en la propia ermita de san Andrés apóstol, construida en la década de 1510, dado la dificultad en las comunicaciones del valle con el resto de la isla.

En 1747 el obispo de Canarias eleva la ermita a la categoría de parroquia (Viera, 1772-3/1950), siendo a partir de este momento cuando se pueden consumar los enterramientos en el propio valle, donde parece que se continuó con la práctica de enterrar en el interior de las iglesias.2 Sin embargo, en 1787 el rey Carlos III dispone que en los lugares se comiencen a construir cementerios para dejar de enterrar en el interior de los templos dada la insalubridad de tal práctica (Santonja, 1988-9).


El cementerio viejo

El tanatorio se levanta en el solar que
ocupara el
cementerio viejo.
Foto propia.
Las primeras referencias a la construcción de un cementerio en el pueblo datan de 1814, cuando, según Cioranescu (1978), «el ayuntamiento de Santa Cruz pide a la Diputación que autorice al cuerpo municipal de San Andrés a que aplique a la fábrica de su cementerio los intereses del medio diezmo impuesto en toda la isla en 1808». No obstante, es en 1828 cuando finalmente se construye (Madoz, 1849), localizándose en un solar en la trasera de la iglesia donde actualmente se levanta el tanatorio.

El cementerio viejo perduraría hasta finales del siglo xix, cuando las terribles circunstacias obligan a su cierre, como explico en el siguiente apartado. No obstante, su recuerdo sigue vivo entre los vecinos y vecinas de San Andrés.3


El cementerio de la playa4

En octubre de 1893 se propaga en Santa Cruz la epidemia de cólera morbo afectando especialmente a nuestro pueblo, donde fallecen hasta cuarenta vecinos (Quintana, 1992). A causa del gran número de fallecidos se sobrepasa la capacidad del cementerio (Crónica, 1896). Además, debido a la naturaleza infecciosa de la enfermedad urge la necesidad de habilitar un nuevo recinto más apartado del vecindario. Se ocupan entonces unos terrenos próximos al barranco entre la montaña de San Roque y la playa de Traslarena, creándose el nuevo y último cementerio de San Andrés hasta la fecha.

El último cementerio fue cerrado en 1964
en vísperas de la transformación de la playa.
Foto propia.
A pesar del carácter provisional de este camposanto —el ayuntamiento de Santa Cruz proyectaba construir uno nuevo hacia 1900 (Cioranescu, 1978)—, y después de no pocas dificultades, finalmente se consolidó como definitivo cuando las Administraciones procedieron a realizar una serie de reformas y a construir los muros de cerramiento en 1911 (Sección de noticias, 1911). En 1930 se le añade una pequeña habitación para autopsias, también utilizada como capilla.

Los enterramientos perdurarían hasta el año 1964 cuando, debido a los intereses de creación de una gran zona turística,5 se clausura y los vecinos difuntos son llevados al cementerio municipal de Santa Lastenia.


Notas:
1. También en este mes de octubre se cumplen 122 años de la epidemia de cólera morbo que afectó especialmente a nuestro pueblo.
2. Según informaciones orales cuando se reformó el templo en los años setenta se encontraron restos humanos bajo el suelo de la capilla mayor.
3. Aún hoy se denomina popularmente Cuesta del Cementerio a la que existe en la calle del Rosario, aunque ya es más usual referirse a ella como Cuesta de Domingo por el estanco de don Domingo Perdomo (DEP) que hubo en ella.
4. Como curiosidad, imágenes de nuestro cementerio fueron incluidas en el disco Achtung Baby del grupo irlandés U2, quienes estuvieron en Tenerife en febrero de 1991 (Pérez, 2011). 
5. El cementerio ha peligrado en varias ocasiones, pues desde el Ayuntamiento se ha intentado erradicar del paisaje de la playa. En el proyecto del arquitecto Dominique Perrault para Las Teresitas de 2003, se mantenía —en un principio bajo una cúpula de cristal, idea que fue desechada en el proyecto final— a un nivel por debajo del centro comercial y aparcamientos conocido como Mamotreto. Finalmente el Ayuntamiento ha dado protección patrimonial al cementerio, incluyéndolo en el Catálogo de Patrimonio Etnográfico Edificado (Ayuntamiento, 2013).

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Fuentes consultadas:
  • ARNAY DE LA ROSA, M. & PÉREZ ÁLVAREZ, A. R. (2002). «Estudio de un espacio sepulcral del siglo XVIII en la iglesia de La Concepción de Santa Cruz de Tenerife» Tabona: Revista de prehistoria y de arqueología, 11, 131-168.
  • AYUNTAMIENTO DE SANTA CRUZ DE TENERIFE. (2013). Plan General de Ordenación de Santa Cruz de Tenerife. Catálogo de Protección. Fichero del catálogo del patrimonio arquitectónico y urbano. Santa Cruz de Tenerife: Autor.
  • CARDELL CRISTELLYS, J. C. (2007). La Palma, francesa y otros artículos sobre el 25 de Julio. Ediciones Idea.
  • CASTRO BRUNETTO, C. J. (1992). «La parroquia de Santa Cruz en el siglo XVI: arte e iconografía». Revista de Historia Canaria, 176, 063-076.
  • CIORANESCU, A. (1978). Historia de Santa Cruz de Tenerife, 4 tomos. Santa Cruz de Tenerife: Confederación Española de Cajas de Ahorro.
  • Crónica (27 de mayo, 1896). La Opinión.
  • GALLARDO PEÑA, M. (2000). «Los cementerios de Santa Cruz de Tenerife». Tebeto: anuario del Archivo Histórico Insular de Fuerteventura (Islas Canarias), 13, 313-342.
  • MADOZ, P. (1849). Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de ultramar: Canarias. Tomo XV. Madrid: Establecimiento tipográfico de P. Madoz y L. Sagasti. 
  • Las obras de Las Teresitas comenzarán a principios de 2004. (2003, abril 12). El Día.
  • PÉREZ, J. A. (2011, 20 de noviembre). 20 años del ‘Achtung Baby’ y la presencia en Tenerife de U2. Diario de Avisos.
  • PULIDO MAÑES, T. (1979). El barrio de San Andrés, en Santa Cruz de Tenerife. La Laguna: Selecciones Gráficas.
  • QUINTANA NAVARRO, F. (1992). Informes consulares británicos sobre Canarias (1856-1914). Las Palmas de Gran Canaria: Seminario de Estudios Históricos Canarios del Centro Asociado de la UNED. 
  • RODRÍGUEZ, Z. (2011, septiembre 7). El Día.
  • SANTONJA, J. L. (1988-9). «La construcción de cementerios extramuros: un aspecto de la lucha contra la mortalidad en el Antiguo Régimen». Revista de Historia Moderna, 17, 33-44.
  • Sección de Noticias. (1911, octubre 3). La Región, p. 2. 
  • VIERA Y CLAVIJO, J. (1772-3/1950). Noticias de la historia general de las islas Canarias (edición definitiva). Santa Cruz de Tenerife: Goya Ediciones.

domingo, 27 de septiembre de 2015

Toponimia en imágenes: Los Cuchilletes

Comienzo esta serie de entradas dedicadas al rescate toponímico de los valles de San Andrés con una de las formaciones geológicas más destacadas del entorno del pueblo: Los Cuchilletes.1




Ubicados sobre el núcleo de Las Barranqueras en una meseta de la divisoria entre los barrancos del Cercado y de los Charcos de Jagua, se trata de un dique formado por varios pináculos y bloques de piedra que sobresalen en el terreno basáltico de alrededor. Sus vertientes noreste y este son abruptas, hallándose aquí las cabeceras de las barranqueras del Moral, de las Higueras Nuevas y de La Longuera. Su vertiente oeste es sin embargo más suave, descendiendo hasta las llanadas de El Saltadero.

Su punto máximo alcanza una altitud de 373 metros sobre el nivel del mar, y posee una rica y variada vegetación con especies propias de los matorrales de los antiguos bosques termófilos canarios. Destacan las poblaciones de cardenillos Ceropegia dichotoma, jócamas Teucrium heterophyllum y retamas blancas Retama rhodorhizoides, y la presencia de algunos ejemplares de codeso Adenocarpus foliolosus y brezo Erica arborea. Asimismo, sobresale la presencia de un tipo de margarza o margarita endémica del macizo de Anaga que se encuentra en grave peligro de extinción (Bañares y otros, 2011).

En cuanto al aspecto humano del lugar, existen en la banda de Jagua una pequeña cabaña integrada en el risco, así como antiguas cadenas de huertas abandonadas, tajeas y una cantera de bloques de tosca colorada.


Etimología

La palabra cuchillete proviene del canarismo cuchillo usado en algunas islas con el sentido de 'elevación de terreno alargada y afilada', y la incorporación del diminutivo -ete (Morera, 2002).



Notas: 
1. También son llamados Cuchillos o Cuchillo del Saltadero, y en algunas páginas de internet se le suele denominar en femenino: Las Cuchilletas.


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Fuentes consultadas:
  • BAÑARES, Á., G. BLANCA, J. GÜEMES, J.C. MORENO & S. ORTIZ, eds. (2011). Atlas y Libro Rojo de la Flora Vascular Amenazada de España. Madrid: Dirección General de Medio Natural y Política Forestal y Sociedad Española de Biología de la Conservación de Plantas.
  • CONSEJO INSULAR DE AGUAS DE TENERIFE. (2011). Rescate de la toponimia cartográfica de los barrancos de Tenerife. Santa Cruz de Tenerife: Autor.
  • GRAFCAN (2013). «Sistema de Información Territorial», Infraestructura de Datos Espaciales de Canarias [en línea]: http://visor.grafcan.es/visorweb. Gobierno de Canarias. [Consultado: 27 de septiembre de 2015]. 
  • INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL. (2012). Mapa Topográfico Nacional 1:25.000. España: Ministerio de Fomento.
  • MORERA PÉREZ, M. (2002). Diccionario histórico-etimológico del habla canaria. Santa Cruz de Tenerife: Editorial Leoncio Rodríguez. 

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Belza: una calle para dos hermanos

Que Santa Cruz, o más específicamente su Ayuntamiento, desprecia su propia historia es de sobras conocido. Su interés no va más allá de la celebración de la Gesta del 25 de julio, y esto se ve reflejado incluso en el callejero del municipio tal y como ha denunciado el cronista Luis Cola Benítez en varios artículos de prensa.1

En lo que respecta a San Andrés, este desinterés se refleja en el curioso caso de la denominación de la calle de Belza.


De Plaza al Mar a Belza

La calle de Belza se extiende desde la plaza de la Iglesia hasta la calle del Dique, siendo una de las primeras calles del pueblo en constituirse allá por el siglo xviii (Pulido, 1979).

La calle se denominó originalmente calle de la Plaza al Mar (Pulido, 1979) hasta que a principios de 1896 un grupo de vecinos del pueblo solicitaron al Ayuntamiento de Santa Cruz el cambio de denominación de varias calles. La petición fue finalmente aprobada por unanimidad del pleno municipal en sesión del 12 de agosto.

A la mayoría de las calles se le pusieron nombres de santos, mientras que unas pocas fueron dedicadas a personas que habían contribuido a mejorar en alguna manera la situación del pueblo. Este fue el caso de la calle de Belza, dedicada a Rafael Belza y Monagas (1837-1930), importante personaje de la vida tinerfeña que fue el iniciador del proyecto de la carretera de Taganana (Gaviño, 2013), obra que posibilitó una increíble mejora en las comunicaciones del pueblo con la capital.2


¿Rafael o Bartolomé?

Pero, ¿por qué las actuales placas indican que se llama calle de Bartolomé Belza si en realidad fue dedicada esta vía pública a Rafael? Volvemos aquí al principio de esta entrada: la falta de detalle histórico del Excmo. Ayuntamiento de Santa Cruz.
C/ de Belza, antigua Plaza al Mar.
 
A continuación expondré mi hipótesis particular sobre este cambio de denominación, pero antes ¿quién fue Bartolomé Belza? Pues nada menos que el hermano menor de nuestro protagonista, y aunque fue también un personaje importante de su época, su principal trabajo fue la fotografía y su campo de actuación se centraba en el valle de La Orotava.3

Opino que el error se pudo deber a que la calle fue originalmente nombrada como Belza, sin más, y eso indicaban las placas primigenias, por lo que cuando fueron cambiadas durante el proceso urbanizador que experimentó San Andrés en las décadas de 1970 y 1980, el Ayuntamiento, no prestando atención a la Historia, le adjudicó la calle al hermano equivocado.

Sin embargo, según algunas fuentes, el cambio se debió en realidad a las presiones de una descendiente de Bartolomé que, con el apoyo de la asociación de vecinos del pueblo, logró que se cambiara la denominación en algún momento entre 1993 y 1995.4


Notas:
2. Rafael Belza fue alto funcionario del Ministerio de Hacienda, director de la Casa de la Moneda, interventor general de la Administración del Estado y presidente del Casino de Tenerife (Guimerá, 1977).
3. Bartolomé Belza y Monagas (1839-1928) fue director del Jardín Botánico de La Orotava, interventor de Registros del Puerto de la Cruz y bibliotecario del Liceo de Taoro (Gaviño, 2013) 
4. Información proporcionada por Quique Melián: «Esa calle tenía el rótulo de Belza hasta que una hija del tal Bartolomé, siendo presidente de la Asociación de Vecinos Manuel el Primo en su primer "mandato", hizo lo imposible para que le pusieran el nombre de su padre. Esto lo sabíamos Benjamin Cova y yo, y se lo comuniqué a la Asociación, pero hicieron caso omiso y la señora salió con la suya...». La fecha del cambio se puede precisar teniendo en cuenta que Manuel Cruz el Primo comenzó a dirigir la AAVV en 1993.


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Fuentes consultadas:
  • Crónica. (1896, 3 de febrero). La Opinión.
  • Edicto. (1896, 29 de agosto). La Opinión.
  • GAVIÑO DE FRANCHY EDITORES (2013). Los Belza y su Gabinete Fotográfico [Mensaje en un blog]. Recuperado de http://lopedeclavijo.blogspot.com.es/2011/09/los-belza-y-su-gabinete-fotografico.html
  • GUIMERÁ PERAZA, M. (1977). «El Pleito de Galdós (1896-1899)». Actas del Primer Congreso Internacional de Estudios Galdosianos, 01, 080-105.
  • PULIDO MAÑES, T. (1979). El barrio de San Andrés, en Santa Cruz de Tenerife. La Laguna: Selecciones Gráficas.
  • San Andrés y El Suculum eligen mañana la junta directiva de la AA.VV. (2002, 31 de agosto). El Día.

sábado, 25 de julio de 2015

San Andrés y la Gesta del 25 de julio

Dedico esta entrada a una nueva efeméride, esta vez, el 218 aniversario de la famosa Gesta del 25 de julio de 1797 en la que el inglés Horacio Nelson fue derrotado por los tinerfeños.

Como se sabe el castillo de San Andrés tuvo un papel muy secundario en el acontecimiento, pues lo más famoso que hizo fue cañonear a los barcos ingleses cuando estos ya se habían rendido y se retiraban de la isla. Su participación principal fue la de resultar como elemento disuasorio para posibles desembarcos en esta zona.1

Sin embargo, en esta entrada voy a destacar algunos hechos que, aunque menores en el conjunto de la Gesta, merecen ser recordados por cuanto atañen a nuestro pueblo.


Acontecimientos previos

Cerro de la Atalaya. En este lugar se colocaba
una bandera para dar avisos a Sta. Cruz.
Foto propia.
Desde 1796 estaba la isla prevenida por haberle declarado el rey Carlos IV la guerra a Gran Bretaña debido a las intromisiones inglesas en el comercio español con América.

En el mes de mayo de 1797 se hace colocar a los vecinos de San Andrés una bandera en lo alto de la Montaña del Valle2 para dar aviso al puerto de Santa Cruz en caso de que el vigía de Anaga, que se hallaba en la Atalaya de Igueste, avistara barcos enemigos.

A principios del mes de julio dos fragatas inglesas se acercan al valle persiguiendo a una embarcación majorera que huía a refugiarse bajo el castillo. Los ingleses abrieron fuego contra la fortaleza, siendo respondidos por esta, pero finalmente los ingleses se hicieron con el barco cargado de pasaje, grano y ganado.


La Gesta

El 22 de julio pasó el mando del castillo a manos de Bartolomé Miranda, capitán grancanario que se hallaba de paso en Tenerife, cediendo la gobernación del fuerte el castellano Salvador Agustín de Vera. El día 24 otro navío inglés se acerca a la costa, ahuyentándolo el castillo a cañonazos.

El 25 de julio se produce el verdadero ataque al puerto de Sta. Cruz, firmándose la rendición de los ingleses ese mismo día. No obstante, las malas comunicaciones entre Sta. Cruz y S. Andrés hicieron que en el valle no se conociera la capitulación, por lo que, al ver aparecer las naves inglesas llevadas cerca de tierra por la calma, el castillo abrió fuego, malogrando la nave comandante y una lancha bombardera. Los ingleses respondieron al fuego bombardeando el castillo y algunas casas. Tal fue la fuerza del ataque que un cañón del castillo reventó, matando al artillero Vicente Talavera e hiriendo al subteniente Salvador Agustín de Vera y a algunos más.



Notas:

1. Conocida es también la actuación de una campesina que, viniendo del valle de San Andrés a vender los frutos del campo a Sta. Cruz, dio la voz de alarma a la guarnición de Paso Alto sobre la presencia de los ingleses en las proximidades.
2. Este lugar aún conserva la denominación de Cerro de la Atalaya o Atalaya de San Andrés, y fue reutilizada por los militares a partir de la II Guerra Mundial.


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Fuentes consultadas:
  • CARDELL CRISTELLYS, J. C.
    • (2004). Los desertores en la gesta del 25 de julio. Santa Cruz de Tenerife: Idea de Turismo y Comunicación.
    • (2007). La Palma, francesa y otros artículos sobre el 25 de Julio. Santa Cruz de Tenerife: Ediciones Idea.
  • CIORANESCU, A. (1978). Historia de Santa Cruz de Tenerife, 4 tomos. Santa Cruz de Tenerife: Confederación Española de Cajas de Ahorro.
  • COLA BENÍTEZ, L; GARCÍA PULIDO, D. & ONTORIA ONQUILLAS, P. (1997). Fuentes documentales del 25 de julio de 1797. Tenerife: Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife y Ministerio de Defensa.
  • GRAFCAN (2013). «Sistema de Información Territorial», Infraestructura de Datos Espaciales de Canarias [en línea]: http://visor.grafcan.es/visorweb. Gobierno de Canarias. [Consultado: 24 de julio de 2015]. 
  • GUIMERÁ RAVINA, A. (1981).  «Dos relaciones sobre el ataque de Nelson a Santa Cruz de Tenerife». Anuario de Estudios Atlánticos, 27, 209-238.
  • HERNÁNDEZ BARROSO, B. s/f. Mi pueblo. San Andrés a través del tiempo. Manuscrito no publicado.  
  • HERNÁNDEZ MORÁN, J. (1982). Reales despachos de oficiales de milicias en Canarias. Madrid: Ediciones Hidalguía.
  • RUMEU DE ARMAS, A.(1991). Canarias y el Atlántico, piraterías y ataques navales. (2ª ed.). Las Palmas de Gran Canaria: Cabildo Insular de Gran Canaria.